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NOTICIAS DE VILLAGUAY

NOTICIAS VILLAGUAY
 

 


 
(1923 - 2000) Gran ejemplo de patriota contemporáneo: una eminencia mundial en medicina, ejemplo de honestidad y solidaridad, evitó irse al exterior a hacer fortuna y apostó a quedarse en su país para poner su sabiduría al servicio de su pueblo... lamentablemente, su vida tuvo un final doloroso e inmerecido

.:ARTICULOS INTERESANTES

**CARTA DEL DOCTOR RENE FAVALORO

Del Dr.. René Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas)
Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic , está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces.. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo..
En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.
Este era nuestro único contacto.
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra , creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno.. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.
Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.
Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina , el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.
Lo mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. 'Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?'. 'Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe'. El cirujano 'de real valor' además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las 'indicaciones' de su cardiólogo. '¿Doctor, usted sigue operando?' y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna 'lecture' de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el 'sistema' y el dinero es lo que más les interesa.
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos..
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle 'la operación económica' y entregará el sobre correspondiente!.
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir 'no hay camas disponibles'.
Nuestro juramento médico lo impide.
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI , los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!
Sin duda la lucha ha sido muy desigual.
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata , me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al 'sistema'.
Sí al retorno, sí al ana-ana.
'Pondremos gente a organizar todo'. Hay 'especialistas' que saben como hacerlo. 'Debes dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabes nada, que no estás enterado'. 'Debes comprenderlo si querés salvar a la Fundación'
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: 'a mí no me ha derrotado nadie'. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.
'¡La leyenda, la leyenda!'
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

 

**DESDE ALGUN PEDESTAL... "(del blog cerro mercedario) http://cerromercedario.blogspot.com

La llegada de Hilda Molina a la Argentina nos ha hecho reflexionar acerca de los derechos humanos, de la explotación del hombre por el hombre, de las confrontaciones ideológicas y de las miserias humanas de los poderosos.
En una entrevista con el Diario Perfil, la Sra. Molina dijo una verdad tan cruda como molesta para toda esa gente que lucra con el repugnante discurso setentista cargado de odio. Debido a su angustiosa situación personal en Cuba bajo la dictadura de los hermanos Fidel y Raúl Castro, Molina lamentó que "Sé que no iban a hacer nada (las Madres) porque el que reverencia tanto a aquella dictadura demoniza a quienes pensamos diferente. Las Madres han sufrido mucho, han luchado por sus familias y eso merece el mayor respeto. No las quise irritar, y por eso no recurrí a ellas".
En declaraciones a Radio 10, Estela Barnes de Carlotto salió a callar a Hilda Molina cuando declaró "Creo que la señora Hilda Molina tendría que estar disfrutando para lo que vino, que es para estar con su familia y sus nietos. No tiene que juzgar a nadie, menos acá en la Argentina, donde está siendo muy bien recibida y hasta su llegada fue propiciada por el propio Estado. No hay que confundir a la sociedad (¿?). Creo que hay que llamar a silencio a estas voces, tendría que disfrutar a su familia".
Como ciudadano argentino, me pregunto sobre Estela Barnes de Carlotto ¿quién se cree que es?, ¿ella se cree con autoridad como para decir quien tiene el derecho de hablar en este país y quien no?. Ellas han obtenido cuantiosos subsidios y ¡distinciones! por su supuesta lucha por los derechos humanos... pero parece que defienden selectivamente los derechos de las personas, parece que solo cuentan las que piensan como ellas. Nada más fascista.
La soberbia de esta señor llega al punto de no solo creerse la dueña de los derechos humanos en la Argentina, sino que dos veces se hizo postular para Premio Nóbel de la Paz...
Molina hizo una lógica comparación entre las dictaduras que gobernaron la Argentina 1976 y 1983 y la que padece Cuba desde 1959, cuando analizó "En mi país la gobierna una dictadura de izquierda, mientras que la que hubo acá (en la Argentina) fue de derecha". La Presidente de Abuelas de Plaza de Mayo se justificó diciendo "Cada uno tiene el derecho individual y de libertad de elegir una política. La revolución que encabezó Fidel Castro y su hermano fue una liberación del pueblo, con errores y virtudes".
Con esa última frase, la Sra. Estela Barnes de Carlotto deja expuesta la raíz ideológica de su proceder. Hace perversas distinciones ideológicas a la hora de "militar" por los desaparecidos. Esta señora, al igual que la insoportable Hebe Pastor de Bonafini no solo defienden a dictadores y genocidas como Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara, sino que también atacan furiosamente la libertad de expresión.
Lamentablemente, hay argentinos que cuentan la historia según les convenga. Cuando se dice que hubieron terroristas en este país que cometían atentados, secuestraban, extorsionaban, torturaban y mataban se les dice livianamente que eran "luchadores sociales" o "jóvenes idealistas". Cuando uno encuentra evidencias históricas de que así fue, los partidarios de izquierda atacan diciendo "sos de derecha", "sos facho", "estás con los milicos", "vos creés la teoría de los dos demonios".
Nadie niega ni justifica los excesos de los militares durante los años que gobernaron con prepotencia en este país. Pero seamos justos, no son los únicos que deben pagar por sus crímenes. Esta es otra evidencia que nos muestra que Abuelas y Madres de Plaza de Mayo no son organizaciones con fines humanitarios: son organizaciones con fines partidarios.
A nuestra historia hay que mirarla como es y no como queremos verla. Eso es lo que nos hará libres para mirar este presente y el futuro.

 

 

**Villaguay, el pueblo de las dos estaciones
Por Juan José Bilbao
E-mail: imborechacava@yahoo.com.ar

En la década del 50 Villaguay tenía dos estaciones: Villaguay Este y Villaguay Central. Por aquellos años el Ferrocarril era una suerte de conexión física y cultural de los pueblos de la campaña entrerriana, ya que a través del mismo llegaba hasta las zonas más alejadas no solamente mercadería de diversa índole sino que también revistas, libros, diarios, etc.
La estación era un lugar de reunión cada vez que un tren partía hacia un destino prefijado. Una vez al año partía un tren para llevar a los futuros conscriptos a revisación médica que se hacía en Concordia o Paraná. De esto se enteraba todo el pueblo pues cada vez que partía el convoy repleto de jóvenes para cualquiera de estos destinos, los sapucays retumbaban en la noche Villaguayense. Eran los futuros conscriptos que se despedían del pueblo para ir a cumplir con aquella obligación de los veinte años y manifestaban su despedida de aquella manera tan temperamental. Pero el cuadro más presente en mi mente era la partida del tren a Buenos Aires.
Nosotros, que por entonces éramos unos gurises que probábamos nuestros primeros pantalones largos, concurríamos a ver salir el tren. Una diversión o entretenimiento demasiado escaso dirán ustedes, pero por aquel entonces no había demasiado para ver en un pueblo como Villaguay, en el centro de la provincia, alejado de todo, rodeado de montes, ríos, lagunas y arroyos y sin contar con rutas asfaltadas. No existía el túnel subfluvial, ni puentes internacionales, ni represas. Éramos una isla. Y para llegar a Buenos Aires se demoraba, con suerte, 24 horas. Digo con suerte porque había que rogar que una vez llegado el tren a la zona de Ibicuy no hubiera niebla, pues entonces las 24 horas podían transformarse en 36 o 48.
La cosa es que el tren movilizaba a la gente. No solamente la que viajaba, sino a quienes iban a ver quiénes eran los viajeros. Y entonces observábamos asombrados, la relumbrante campana de la estación, los pulcros uniformes del personal del Ferrocarril, el largo andén con bancos de madera y la oficina del Jefe de Estación en donde el telégrafo hacía escuchar su cacofónico sonido mientras nosotros mirábamos atónitos y sin entender cómo funcionaba aquel maravilloso instrumento.
La gente llegaba en el taxi de Filleul, Gómez, Garcier, o tantos otros que eran los taxistas del pueblo; pero no faltaban los sulkys, carros, motos, bicicletas o automóviles particulares en los cuales llegaban los viajeros cargados con sus equipajes, siempre voluminosos pues el viaje era largo, había que llevar comida, ropa y en fin, lo que hiciere falta para una aventura como aquella.
La gente llegaba temprano -digamos unas dos horas antes de la partida del tren- y aprovechaba para la larga despedida de familiares y amigos. Mucha gente que llegaba desde la zona rural con sus vestimentas de gaucho se paseaba por la estación y algunos aprovechaban para tomarse alguna copa en los bolichos de las inmediaciones. Los más pequeños iban hasta el kiosco que existía a metros del lugar bajo añosos eucaliptos y se nutrían de las golosinas para el viaje. Sobre todo pastillas Renome o Volpi, caramelos Sugus o algún turrón.
Las señoras, siempre ansiosas, se dirigían a cada rato hasta la oficina del jefe de estación para preguntar: " ¿Falta mucho para que llegue el tren?" El jefe amablemente respondía con una sonrisa y la señora retornaba a su lugar para seguir conversando con amigos y familiares.
De pronto, en el silencio de la noche se escuchaba el largo silbato de la locomotora y todo se transformaba en una frenética carrera para acomodar los equipajes, buscar a los más pequeños, despedirse...
El viaje comenzaba entonces hacáa la estación de Villaguay Este, a 5 o 6 kilómetros del pueblo. Una vez allí, vuelta a todo el preparativo, pues ahora había que esperar el tren que llegaba desde el norte. "El gran Capitán" partía de Posadas y recorría la Mesopotamia hasta llegar a la Capital Federal. Villaguay Este era una estación mucho más pequeña que Villaguay Central, pero no por eso menos bonita. Estaba ubicada sobre una larga curva y en medio del campo rodeado por árboles nativos y altos yuyales, aunque la estación siempre estaba impecablemente limpia y liberada de los pastizales en todas sus inmediaciones.
Llegaba el tren haciendo sonar su silbato y mientras se aproximaba a la estación todo era preparativos y movimiento de lo guardas, señaleros, personal con zorras de equipajes y la gente ansiosa por subir al convoy.
Pocos minutos más tarde, el viaje se reanudaba con suave movimiento mientras cada uno buscaba su lugar. Se viajaba en Pullman, primera o segunda. El Pullman tenía asientos mullidos, parecidos a los de los micros de hoy, pero más amplios y cómodos. Los de Primera eran tapizados pero asientos para tres o cuatro personas, si no recuerdo mal y finalmente, los de Segunda eran asientos de madera. Finalmente, aquellos que tenían más poder adquisitivo podían viajar en camarote, cómodos y tranquilos sin tener que someterse al constante paseo de los viajeros que recorrían permanentemente el tren, un poco para estirar las piernas y también para entretenerse y hacer amistades en tan largo viaje.
A cada rato pasaban los mozos llevando bandejas con sandwiches, café, golosinas e indicando que en el comedor se podría degustar tal o cual menú. El tren llegaba a Holt-Ibicuy en donde aguardaba el Ferry para trasponer la zona que hoy une el puente Brazo Largo - Zarate. Entraban los vagones al Ferry y también autos, colectivos y camiones y se iniciaba el viaje fluvial. Entonces se aprovechaba para descender del tren y después de tanto traqueteo, descansar los oídos en un silencioso viaje por el río. La gente se dirigía a la parte superior del barco y se sentaba en largos bancos mientras observaba el magnífico paisaje de verde y agua que se deslizaba ante sus ojos.
Pero lo más atractivo del viaje, por lo menos para mí, estaba en el furgón del correo. Allí se reunían los guardas y viajeros que sabían ejecutar algún instrumento y se armaban tremendas musiqueadas al son de bandoneones, guitarras, acordeones y arpas. Claro, el tren venía de Posadas, viajaban muchos paraguayos con su bagaje de canciones y arpas maravillosas; los misioneros, correntinos y entrerrianos con bandoneones, guitarras, acordeones. Escuchar esos sones, esas canciones, esos instrumentos, rodeados de aquel paisaje majestuoso era como estar viviendo algo inimaginable. Volábamos con nuestra imaginación a través de la música hasta nuestro querido pueblo que quedaba atrás y soñábamos con poder encontrar algún trabajo que nos permitiera una vida mejor y retornar algún día.
El tren mostraba una diversidad cultural en el habla, en la música, en las costumbres. Caminar por esos pasillos configuraba encontrar las situaciones más diversas. Muchos dormían acostados cuan largos eran tapados por aquellas frazadas de color gris, otros comían frutas - habitualmente manzanas, bananas y naranjas- o pollo hervido que traían ya preparado como para no tener que gastar dinero en el tren, pues allí siempre era más caro. La rueda del mate era infaltable y cuando se terminaba el agua había que ir hasta el coche comedor para cargar el termo con agua caliente. Uno de los mozos traía una enorme pava con la que llenaba el recipiente para poder seguir con la mateada.
Llegábamos al otro día a Federico Lacroze y ahí nos esperaba algún familiar o simplemente teníamos que rebuscarnos de alguna manera para comenzar aquella nueva vida en un medio totalmente desconocido, una ciudad enorme, millones de personas, y nuestro desamparo y temor ante aquel monstruo que parecía devorarnos sin piedad. Pero encontramos muchos amigos porteños, buena gente, buenos amigos, buenas personas que nos ayudaron a hacer más llevadera nuestra estancia en la Capital.
Y soñamos con volver a nuestro querido pueblo. Muchos no lo hicimos nunca más y todavía recordamos el perfume de los espinillos con sus flores amarillas, las tardes apacibles en el arroyo Villaguay mojarreando y tomando mate. Los días de pesca en el Gualeguay, el campeonato de fútbol de los barrios en Barrio Sur, los corsos en la calle ancha, los bailes de carnaval en Salud Pública y Barrio, la vuelta a la plaza los domingos por la noche para escuchar a la banda del regimiento, los carteles del cine teatro Emilio Berisso en la esquina de San Martín y Mitre anunciando los próximos estrenos, la llegada de los parques de diversiones o los circos, jugar "la polla" de Salud Pública, una suerte de anticipación del Prode, el balneario en verano, las campanas de la Iglesia Santa Rosa de Lima, el sonido del reloj del municipio, los dichos de Melgarejo, los "locos" de Villaguay como Tres Pelos, Guichon, Lolo, Palomo, Pomerantz que venía con su guitarra caminando desde Villa Domínguez, la embotelladora de Spur Cola Canada Dry que estaba ubicada en el comercio de Van Derdonck y Cia en la "calle ancha" luciendo un enorme cartel de Caña Ombú, la ferretería Chiesa, El Supremo, J.G. Gamarra e hijo, la tienda Blanco y Negro, la librería de Waterloo, la farmacia Inglesa, la tienda El Sirio Libanés, Casa Vuoto, Casanovas, la ferretería Splendid, el Molino -con las más exquisitas tortas negras de la provincia-,la pizzería Baima frente al cine Berisso y por supuesto una recordación especial para este último en donde luego de la primera película y tras el intervalo se pasaba el noticiario Sucesos Argentinos que en el comienzo era siempre acompañado por un coro atronador de sapucais que se gritaban desde el pullman y el "gallinero" a todo pulmón, pues en el comienzo del noticiario aparecía un jinete haciendo parar en dos patas a un caballo, lo que era motivo del jolgorio de la concurrencia.
Lastima que todo aquello acabara... Se termino el ferrocarril, lo que a su vez terminó con la vida de muchos pueblos, se terminó con los cines, acabando la ilusión de aquellas tardes de matinée comiendo girasol a escondidas para que no nos expulsaran por ensuciar los pisos. Se terminó con la educación de una Nación que fue señera por su enseñanza. En fin, se ha terminado con muchas cosas en nuestro querido país, pero no han terminado con nuestras ilusiones y si bien nunca volveremos a ser los mismos de antaño, esperemos que algún día podamos volver a ser nosotros: argentinos con sueños de un mañana mejor para nosotros y nuestros hijos.

Los abrazo a todos los villaguayenses diseminados por el país.

 

 

** KIRCHNER ES UNO DE GRANDES PELOTAS (del blog cerro mercedario) http://cerromercedario.blogspot.com

Me causa asombro el gran revuelo que ha causado en todo el ambiente político y en el periodístico que Alfredo De Angeli, Presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, haya dicho por FM Milenium que a Néstor Carlos Kirchner tiene que tratarlo de pelotudo.
Los dichos del dirigente ruralista se deben a las desubicadas declaraciones de Kirchner respecto al escrache que campesinos le hicieron a Daniel Scioli en Lobería.
Sobre los excesos que protagonizaron opositores al Gobierno Nacional, Kirchner cargó con su habitual dialéctica rabiosa para lanzar que "Cuesta creer que tres o cuatro inadaptados lo agredan a Daniel, con todo lo que se ha hecho, porque hemos aumentado la producción en forma fenomenal, hay subsidio al gasoil, desendeudamiento como nunca y crecimiento de la metalmecánica para tener herramientas que no tenían antes". Fiel a su estilo de generar odios y divisiones para sacar su tajada, el santacruceño afirmó que "Sacando a quienes conducen a las entidades rurales, nuestros productores son todos buena gente". Completó la exposición de su pensamiento tan estrecho al decir que "algunos cambiaron tanques por tractores", en clara alusión a los dirigentes ruralistas a los que siempre tilda de destituyentes.
No es extraño que hayan periodistas quienes, ávidos de tener la primicia de alguna polémica, le hayan puesto un micrófono a Alfredo De Angeli, a sabiendas de la espontaneidad tan simpática como brutal del dirigente entrerriano. Pero, si se analizan fríamente los dichos de De Angeli, pueden considerarse que son sensatos más allá de los términos que él haya elegido para expresarse.
Sobre las declaraciones de Kirchner, De Angeli fue tajante "Tengo que tratarlo de eso, de pelotudo; se quedó leyendo el diario de la década del '70; no puedo creer que un ex presidente diga tantas pelotudeces".

De ahí en más, políticos de distintos sectores hicieron fila para condenar a De Angeli a través de los principales medios de comunicación de Buenos Aires:
El siempre optimista Daniel Scioli, Gobernador de Buenos Aires y eventual Diputado Nacional, dijo lamentar que "Por un lado piden bajar el nivel de confrontación y por otro se hacen declaraciones irrespetuosas".
Cuando no, Florencio Randazzo, Ministro del Interior y experto en declarar tratando de estúpidos a todos los argentinos, expresó que "es lamentable, creo De Angeli tendría que pedir disculpas porque me parece totalmente desafortunado lo que dijo y no contribuye para nada a la tranquilidad y la paz que necesitamos los argentinos".
El menemista-duhaldista-kirchnerista-antikirchnerista Felipe Solá fue duro al decir que "Yo no tengo por qué explicarle a este muchacho, pero podría cerrar el pico en tiempo de elecciones, aunque sea".
Eduardo Buzzi, Presidente de la Federación Agraria Argentina, dijo que "Lamentablemente, De Angeli parece que no escuchó o no entendió, porque se vuelve a sumar a un exabrupto verbal que termina siendo funcional a la estrategia de Kirchner, que hoy termina siendo 'mi pobre angelito' y los agresores y los monstruos somos los productores agropecuarios, otrora agredidos desde el atril".
Lejos de pedir disculpas públicas, De Angeli se limitó a decir que "no hubiera tenido que decir esas palabras, ya las dije, pero no sé cómo tratar a un hombre que me trata de golpista".

Las palabras malas
En nuestro país, las malas palabras son más bien una cuestión cultural que un mal en si mismas. En esta parte del mundo, podemos hacer un listado de aquellas palabras que son consideradas como malas, aunque si las analizamos detenidamente podemos decir que varias de ellas no son tan nocivas como son catalogadas a primera impresión.
Si uno se pone a pensar, ¿qué significa literalmente "pelotudo"?, ¿qué es lo despectivo que guarda su significado?. Uno podría decir que pelotudo hace referencia a "la persona que tiene pelotas grandes" (¿?) y no se observa algún atisbo de denigración de la persona. Otro tanto ocurre con la palabra boludo.
La controversia en torno a las malas palabras es tan hipócrita que, por ejemplo, se dice que es malo decirle "boluda" a una persona pero es totalmente aceptado decirle "tarada". Si uno se ajusta al significado, se puede notar que tarada significa que una persona tiene tara, palabra que hace alusión a una patología genética que es un trastorno ya sea físico o mental; entre esos trastornos podemos mencionar al Síndrome de Down. Como vemos es una palabra cargada de agresividad y desprecio... pero todos la aceptamos muy livianamente.
Es cierto que, como diría Fontanarrosa, el decir ciertas "malas palabras" cada tanto puede ser hasta terapéutico ya que nos permite expulsar malas ondas. Aunque también es muy cierto que pueden resultarnos vicio que empobrece nuestro vocabulario y limita nuestra forma de comunicarnos con los demás. Personalmente, estoy en contra de la utilización de esos términos de parte de los comunicadores sociales porque entiendo que los medios masivos de comunicación deben ser un espacio que nos eleve intelectualmente con un vocabulario rico en matices y no en vulgaridades. Es por eso que, salvo esta nota que lo justifica, me resisto a usar esas palabras cuando escribo, más allá de que a diario digo varias.
En este país, a raíz de los dichos de De Angeli, muchos se rasgan las vestiduras porque le dijeron "pelotudo" a un ex Presidente de la Nación pero no nos escandalizamos de igual manera cuando hablamos de hambre, de marginalidad, de drogas, de obscenidad en los medios de comunicación y otros males que a diario nos aquejan.

¡Cuánta hipocresía! ¿no te parece?

 

 


**QUE ES LA JUSTICIA SOCIAL ? ( correo electronico enviado por fabiben1964@hotmail.com)

La maestra nos dio como tarea hacer una redacción con este tema. Yo descubrí que la Justicia Social es la mejor ayuda para los pobres y permite a las personas vivir sin
trabajar.
No me resultó muy difícil por que es el caso de mi familia y otros vecinos.
En casa estamos todos muy contentos, el único que está enojado es mi abuelo que protesta por que cree que así no se levantará el país. El sale a cortar pasto en los otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis padres se ríen y piensan que él está fuera de onda.
Antes vivíamos en la casa de mi abuelo, que es grande pero algo vieja. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose, porque además de trabajar para su patrona, también tenía que lavar las ropas y las camisas engrasadas de papá. Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Siempre íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa.
Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y hablaron con mi mamá.
Le dejaron unos papeles. Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos darían una vivienda nueva y gratis. Mi papá se rió y mi abuelo se quedó muy pensativo. Al final papá fue a firmar los papeles. Y era cierto!!!.
Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un colectivo.
Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios. La casita es increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes. Aplaudimos tanto porque también dijeron que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz. Otro día volvieron las mujeres con más papeles.
Mi mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia.
Al tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que ir a cobrar como Jefade Hogar.
También llegaron unos muchachos y le mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones.
Despues mi papa se fue a una reuníon del barrio y consiguieron un comedor donde vamos todos los chicos y tambien traemos una ollita a nombre de mi abuelo, pero el no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro. Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis.
Mi mamá esta muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi
papá ya no le trae camisas engrasadas porque aceptó ser el referente del barrio y cobra un plan.
Le prometieron que si ganamos la intendencia lo pasaran a contrato seguro.
Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos.
Mi hermano mayor se hizo piquetero, le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno noche.Cuando sea mayor de edad le darán un plan.
Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela por los paros y porque faltamos por las manifestaciones.
Sólo mi abuelo no aceptó el beneficio de la Justicia Social y sigue viviendo solo en la
casa vieja. Mi papá dice que es porque esta fuera de onda y es un viejo amargado.
Cuando sea mayor, voy a ser piquetero, despues me gustaria ser referente del barrio y ayudar a los pobres para que todos gocen de la Justicia Social y no tengan que andar trabajando por unas miserables monedas,como dice mi papá.





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La ciudad de
Villaguay como centro geográfico de la provincia, resulta un lugar de excelencia para ser anfitriona de eventos culturales, sociales, deportivos y otros.
De allí el slogan que identifica a la ciudad de Villaguay como “Ciudad de Encuentros”.

Balnearios en la costa del rio Gualeguay: Ofrecen condiciones naturales de playas de arena y son lugares que permiten la práctica de deportes náuticos.

Plaza 25 de mayo:Situada en el centro de la ciudad, esta plaza tiene características propias de las trazadas en épocas coloniales. A su alrededor, se nuclean los edificios más importantes con arquitectura renacentista, italiana y francesa: Municipalidad, Tribunales, Bancos, Policía, Biblioteca, etc. En el centro se levanta un busto del Libertador Gral. Don José de San Martín.


 
 

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